De vinos con Ramón: las vacas finlandesas

Que tienen que ver las vacas finlandesas con el vino?. Ya veréis ya, nuestro amigo Ramón nunca da puntada sin hilo…

Alfred Hitchcock, solía utilizar en sus argumentos un episodio circunstancial que llevaba a lo mollar de su historia. Se le conoce como MacGuffin. Yo llevo mucha parte de mi vida utilizándolo, fundamentalmente alrededor del mundo del vino. Uso, por ejemplo, la visita a una bodega como excusa para ver una ciudad, sus monumentos, su vida, sus costumbres, etc. En este caso y no será el primero, lo he hecho al revés.  Llevaba ya al menos 2 intentos fallidos tratando de encontrar una carne sorprendente al paladar en un restaurante. Hay sitios típicos donde su carne suele ser muy buena, pero, no excelsa. Siempre digo que encontrar un pescado bueno y bien hecho de 9 en una carta es mas sencillo que conseguirlo con una carne. Aún lloramos mi mujer, mis hijos y yo por aquel buey que comimos en el décimo cumpleaños de mi hija en Soriano (cerca de Vigo). Sorpresa y de las que no se olvidan. Tampoco he olvidado los 2 chascos mayúsculos de León (no menciono el pueblo, es de sobra conocido) y Valladolid (otro pueblo, algo menos conocido, pero basta con usar internet un poquito).

Vaca finlandesa, toma ya!. ¿Sabrá a salmón o arenque?, me preguntaba. Y allá que con esa excusa viajamos a Tarancón y alrededores.

Restaurante Essentia. La carne es muy buena, de 9, vetas de grasa finas que inflitran la carne. Mantequilla con el cuchillo, nada que ver con la carne madurada que conocemos. Un sabor elegante, que de hecho en la parrilla que te ponen para pasar no genera olor. Magnífica. No digo yo que como la de Soriano de aquel día pero casi casi.

El restaurante muy bien puesto, bonito, buena carta tanto de comida como de vino pero no muy bien conducido en cuanto a tiempos. Eteeeerrrrrna espera al primer plato, 50 minutos. Ahí tienen que mejorar porque es vox populi su lentitud.

Ese era el MacGuffin esta vez, pero lo que rodeaba al pequeño viaje desde Madrid era ir al Monasterio del Escorial de la Mancha (o sea, el Monasterio de Uclés), a las ruinas de romanas de Segobriga y sus minas de espejos de yeso y ….. a darle una oportunidad a alguna bodega cercana. Cerca, quizás muy comercial en toda su oferta, hay una. No es lo que suelo buscar.

Eso sí, la carta de vinos de Essentia hace honor a los vinos de la zona en sí y cercanas (Uclés, Manchuela, La Mancha, etc) además de las típicas mas conocidas.

En concreto tomamos un Finca Antigua Crianza Único 2013. Es un vino que necesita una gran apertura (objetivo cumplido de sobra por la espera comentada). En casa, hagámoslo bien y lo abrimos una hora antes de comer y lo decantamos. Tempranillo (50%), Cabernet Sauvignon(20%), Merlot (20%) y Syrah (10%). Un coupage muy típico en cuanto a sus varietales que bien podría parecer un reserva, pero no lo es, por sus sensaciones. Capa alta con cierta glicerina en copa, carnoso, estructurado, fruta roja y negra, tostados de la barrica y largo en postgusto. Quizás algo a limar mas. Muy digno en relación a su coste (Juan me regaña si me paso).

Mi sugerencia es que estando tan cerca aprovechéis el MacGuffin. Antes de que la solanera del verano llegue eso sí a esas tierras del Señor.

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