Cosas de las abuelas: Albóndigas en salsa

Como recuerdo a mi abuela, y luego a mi madre, con las manos enharinadas, dando forma a cienes y cienes de albóndigas. Ese manjar de dioses con forma esférica, se ha convertido en la petición habitual de nietos hambrunos en sus visitas a la nave nodriza de la abuela…

Ingredientes:

1kg de carne picada, mitad de cerdo y mitad de ternera.

Un trozo de tocino ibérico picado con la carne.

2 huevos.

3 rebanadas de pan de molde.

1/2 vaso de leche.

Aceite de oliva.

Perejil, ajos, condimento, pimienta negra y sal

Cebolla.

Tomate frito.

Harina.

Modo de hacerlo:

Se pica una rama de perejil con un par de dientes de ajo, muy bien picadito todo. Lo echamos a la carne junto con un poco de condimento y pimienta molida al gusto.

Se baten los dos huevos y se mezclan también con la carne.

Calentamos la leche. Mientras, se le quita la corteza al pan de molde y cuando esté la leche caliente, se mezcla con el pan y se deshace.

Añadimos  el pan a la carne, se mezcla bien y se deja una hora en la nevera para que se integren bien los sabores.

Pasado ese tiempo se van haciendo bolas pasándolas por harina.

Se van friendo, solo dorarlas, no tienen que quedar muy fritas.

Era costumbre en mi casa hacer una albóndiga final llamada el albondigón, de un tamaño bastante más grande, destinado a que el que estaba más pendiente de la faena se la comiera recién frita, y diera el visto bueno al producto. No recuerdo haber dado nunca un voto negativo, en todo caso alguna vez me habían quedado dudas y tuve que repetir la prueba.

Para la salsa, en la cacerola calentamos aceite limpio (no usar el de freír las albóndigas).

Se fríe la cebolla picada muy menudita, una cebolla hermosa.

Una vez frita, se le añade una cucharada de harina y se fríe un poco. Se le añade el tomate frito y agua, una poca para disolver bien la harina.

Cuando está todo bien disuelto se añade algo más de agua, se mezcla bien y se echan  las albóndigas. Se prueba a ver cómo está la cosa de sal, se rectifica si es necesario y que cuezan unos 20 minutos, a fuego medio, moviendo de vez en cuando las asas,  no meter la cuchara para que no se rompan las albóndigas.

Es imprescindible el acompañamiento con una buena fuente de patatas fritas. Las patatas se presentan en fuente aparte, para que cada uno se eche las que quiera, y no se ablanden con la salsa. Hagas la cantidad que hagas, siempre serán pocas, pero es lo que tiene este oficio.

 

 

2 respuestas a «Cosas de las abuelas: Albóndigas en salsa»

  1. Es curioso que la receta sea casi idéntica a la de mi madre, los mismos ingredientes y la misma forma de guisarlas, lo más curioso lo de la miga de pan con leche caliente, que yo también añado siempre.
    Te cuento cómo las formamos en mi casa: en vez de utilizar las manos, echamos la bola enharinada en un vaso de vino y tapando la boca del vaso con la mano, agitamos el vaso y la albóndiga dentro, que se forma solita y sale toda redondita… por si lo quieres probar algún día 🙂

    1. Hola Alícia, hasta en eso coincidimos!! O casi… yo hago la forma en la mano, y en una taza con un poco de harina la muevo y se enharina con la cantidad justa de harina, además de terminar de formarse. Muchas gracias, y espero que sigas compartiendo tus comentarios.

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